Google
 
Web infonomica.blogspot.com

19.7.06

Más sobre Sogecable

La bolsa, como el fútbol, tiene estas cosas. Un resultado puede hacer difícil explicar lo que hay detrás.

Cuando el equipo ha ganado por goleada, resulta muy complicado hacer ver a un aficionado que su equipo ha jugado mal y que difícilmente podrá ganar títulos si las cosas siguen por el mismo camino.

Sogecable subió ayer más del 7 por ciento en la bolsa. Posiblemente se esperaba que sus resultados fueran peores que los que se dieron a conocer. Pero sus cuentas siguen conteniendo motivos para la preocupación.

La incorporación de su canal analógico en abierto ha supuesto que su cuenta de resultados consolidada sea poco representativa de cómo le han ido estos seis meses, así que veamos cómo podemos analizarlos de forma homogénea.

Pongamos como punto de partida que su endeudamiento bancario más que duplica su patrimonio.

Pero es que si se le añaden tanto la caja de la compañía como otros pasivos financieros, su posición financiera neta cuadruplica su patrimonio neto.

Mantener este endeudamiento cuando el entorno de tipos de interés es al alza es arriesgado. Más aún cuando los flujos de caja que han generado las operaciones de la compañía se han reducido un 80 por ciento en el segundo trimestre.

Es evidente que el lanzamiento de su nuevo canal en abierto ha supuesto un aumento considerable de los gastos, así que intentemos ver qué ha pasado con la televisión de pago, que es lo verdaderamente comparable.

En el primer semestre, los ingresos de la televisión de pago han bajado algo menos del 1 por ciento, por lo que podemos considerarlos estancados. Y han aumentado los clientes abonados, pero es que lo que ingresan por cada uno de ellos ha bajado más del 10%.

Si al menos bajaran los costes operativos, serían más rentables. Pero los gastos de explotación crecen un 2,1% a pesar del “tajo” del 14% dado a los costes de personal, en un presumible traslado de gastos a la cadena en abierto.

Como primer resultado, se produce una pérdida de márgenes de más de 2 puntos porcentuales (y eso que se supone que el modelo de televisión de pago ya está consolidado).

Y, como consecuencia más visible, el EBITDA cae un 10,7% y el EBIT se reduce un 11,4%. No parecen los mejores síntomas, la verdad.

Pero hay algo peor. Las tasas del segundo trimestre (entre abril y junio) se reducen aún más, con caídas del 14% y del 16,9% en el EBITDA y en el EBIT, respectivamente. Y esto implica que el las cosas han empeorado en el segundo trimestre respecto al año pasado. Es decir, que la tendencia negativa se ha acelerado en la televisión de pago.

Y lo peor puede estar por llegar. Ayer mismo, el diario Marca rendía homenaje a los resultados de Sogecable “saludándolos” con la noticia de que Mediapro ha ofrecido 170 millones de euros anuales al Real Madrid por sus derechos televisivos.

Una cifra que triplicaría lo que el Real Madrid viene recibiendo y con la que D. Jesús se ve en la difícil tesitura de competir o terminar pactando con su viejo amigo Roures. Porque, ¿qué es la televisión de pago de Sogecable sin el arrastre que tiene el fútbol para hacer nuevos clientes?

Y aquí es donde cobra particular importancia el endeudamiento. ¿Puede Sogecable triplicar el contrato del Real Madrid? ¿Puede aumentar en 145 millones de euros los pagos realizados a un solo equipo?

Hasta los fondos de los bancos tienen un límite y es difícil que el canal en abierto pueda sostener un incremento tal de gastos.

Así que parece que D. Jesús va a necesitar ayuda y empezarán a sonar los teléfonos.

Quizás sean los de Telefónica para que se termine quedando con Sogecable. O quizás suene el teléfono de quien pueda ayudarle a convencer a Mediapro para que se avenga a pactar con él. O quizás suenen los teléfonos del Gobierno para que le den otro “empujoncito”.

Veremos si alguien se lo coge.

5.7.06

Corea del Norte, China y Japón

Corea del Norte ha lanzado varios misiles de prueba en las aguas de Japón.

Naturalmente, esto ha tensionado sus relaciones diplomáticas, ya de por sí deterioradas, con Japón y EE.UU. cuyo presidente, recordemos, ya incluyó al régimen de Corea del Norte en el “eje del mal”.

Y las tensiones geopolíticas no son del agrado de los mercados, que han reaccionado a la baja. Pero hay algo más detrás de todo esto. Una partida de ajedrez que, lentamente, se está desarrollando en el Extremo Oriente, y en el que Corea del Norte no es más que un peón.

Naturalmente, la supuesta capacidad nuclear de Corea del Norte, las supuestas posibilidades de alcance superior a los 10.000Km de sus nuevos misiles y el carácter totalitario y unipersonal del régimen norcoreano hacen que cualquier decisión al respecto del país sea mucho más sopesada internacionalmente que con otros países.

Aunque también es probable que el hecho de que los misiles tengan posibilidades de alcanzar territorio estadounidense lleven a una crisis diplomática.

Pero hay otras cuestiones en juego. Corea cuenta con el apoyo o, al menos, el “laissez faire” de China.

Cuando todos los países importantes han condenado las pruebas (incluido Rusia), China tan sólo se ha mostrado “preocupada” y ha “reclamado a todas las partes que se mantengan en calma”.

El Banco Mundial acaba de nominar a China como la cuarta potencia económica del planeta por PIB tras EE.UU., Japón y Alemania.

Pero, lo que es más importante, la economía China es actualmente un importante sostén a la estadounidense, y ambos países lo saben.

El superávit comercial conseguido por China, con sus bajos costes de producción y una divisa infravalorada, lo están reinvirtiendo en la deuda pública de EE.UU., un país con un déficit por cuenta corriente superior al 7% y un déficit público bien por encima del 3% que en la UE sirve para denostar la política fiscal de Alemania o Francia.

En este contexto, el factor fundamental que ahora mismo sostiene a la economía estadounidense es el de su principal producto: el billete verde.

Un producto que han venido produciendo de forma masiva para financiar su déficit y para el que han seguido encontrado compradores, que continúan confiando en su fuerza como principal divisa del planeta.

Entre esos compradores están la práctica totalidad de países asiáticos, muy fuertes generadores de ahorro. Japón ya venía invirtiendo en deuda pública de EE.UU. desde hace muchos años. Pero la nueva incorporación a este elenco de “clientes” ha sido China.

De forma que China vende sus productos a EE.UU. y, con ese dinero, compra dólares y deuda pública estadounidense. De esta forma, contribuye a mantener un yuan infravalorado respecto al dólar, lo que les facilita seguir exportando y seguir con esta rueda.

Pero también de esta forma EE.UU. financia sus abultados déficits y aplaca las tensiones inflacionistas que debieran generar los continuados aumentos de dos dígitos de la masa monetaria.

Así se explica la benevolencia con que EE.UU. está soportando el éxodo de empresas manufactureras al Extremo Oriente en general y China en particular, tan sólo alterada por eventuales iniciativas diplomáticas para que China aprecia el yuan e iniciativas “pre-legislativas” de senadores estadounidenses.

Respecto a la UE, suponiendo que exista en materia de política exterior, China está emergiendo a gran velocidad como futuro socio comercial de referencia en Extremo Oriente.

Es, en ese contexto, en el que se está jugando la verdadera partida de ajedrez: la hegemonía geoestratégica en la zona.

China está discutiendo para sí el papel hegemónico que viene ejerciendo Japón desde la Segunda Guerra Mundial. Y, como vemos, tiene importantes bazas para ello.

Como en cualquier partida de ajedrez entre jugadores avezados, no se deben esperar grandes acontecimientos de ninguna jugada en particular y, de igual forma, la situación en el tablero irá evolucionando con cada movimiento.

China acaba de hacer uno.

4.7.06

Volvemos tras "vacaciones"

Después de algunos meses, vuelvo a actualizar este blog.

Espero poder hacerlo más a menudo