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14.11.08

Un intento de explicar la crisis (V)

A partir de aquí, los países han ido lidiando como creen que es mejor: actuando sobre el activo de las entidades (plan inicial en EEUU de comprar activos “tóxicos”), actuando sobre los fondos propios haciéndose accionistas (plan del Reino Unido), etc.

Pero, parafraseando al clásico, las únicas cosas ciertas en la vida son la muerte, los impuestos y las deudas. Las entidades financieras tienen que afrontar el vencimiento de deudas y ahí es donde ha entrado España.

Y es que es ahora cuando debemos enfrentarnos a las soluciones.

Tal y como se ha descrito, el sistema financiero en su conjunto tiene importantes problemas en su activo (depreciación de activos, depreciación en los activos que garantizan los préstamos, riesgos de tener que afrontar pagos cuantiosos y, en general, iliquidez de los préstamos concedidos y que antes podían revenderse).

Y también tiene importantes problemas en el pasivo (deudas que van venciendo en un entorno de dificultad para refinanciar esas deudas y aumento de tipos de interés y el coste de esa refinanciación si la consiguieran).

Todo ello lleva a un problema de solvencia dado que, efectivamente, la depreciación de activos, la depreciación en los activos que garantizan los préstamos y la materialización de riesgos que lleven a tener que afrontar pagos cuantiosos obligaría a realizar provisiones billonarias.

Esas provisiones billonarias reducirían los fondos propios de las entidades financieras (o los pondrían en negativo), alcanzando así un problema de solvencia.

Desde mi punto de vista, el principal problema que afrontamos es, paradójicamente, la falta de herramientas para resolverlo. Y es que, como he explicado antes, estos avatares han roto el vínculo entre la política monetaria y la economía. Y ese vínculo era el sistema financiero.

La mejor prueba de ello la tuvimos cuando los principales bancos centrales de las principales economías (a excepción de Japón) realizaron una bajada simultánea de tipos de interés. Como resultado de ello, el euribor no se inmutó e incluso subió levemente.

Tenemos un gran problema que está sobre todo concentrado en el sistema financiero.