Un Intento de explicar la crisis (I)
Como se repite continuamente, resulta imprescindible intentar comprender el mal que nos aqueja para abordar sus posibles soluciones más allá de meramente taponar las vías de agua.Vayamos de lo básico a lo complejo: un banco o caja se dedica a comprar dinero y vender dinero.
En su pasivo están sus fondos propios y el dinero que debe. Es decir, dinero que ha comprado: depósitos, cuentas corrientes, préstamos que les han hecho, etc. Por su naturaleza, la mayor parte se trata de dinero a corto y medio plazo. Básicamente, las entidades financieras sólo puede captar dinero mediante oficinas (o Internet), interbancario, mercados de deuda y BCE.
En su activo están sus inmuebles, marcas, etc y el dinero que ha vendido: préstamos al consumo, préstamos hipotecarios, crédito en el uso de tarjetas, etc. Por su naturaleza, se trata de dinero a corto, medio, largo y muy largo plazo.
Desde que se acabó con el patrón oro, las entidades financieras tienen una facultad que las hace especiales: crean dinero. Por eso, aunque no creo que existan sectores estratégicos, si hay uno es el financiero.
Así ha funcionado siempre pero, en los últimos años, han ocurrido cosas que han aumentado exponencialmente el dinero que creaban.
Las entidades financieras vendían los préstamos que habían concedido y que, por tanto, tenían en su activo. Las entidades financieras agrupaban esos préstamos y los vendían en forma de titulización.
De esa forma, en su activo cambiaban préstamos por liquidez, que podían volver a prestar. Esos préstamos los podían volver a vender, obtenían nueva liquidez que volvían a prestar y así indefinidamente.
Con esa creación acelerada de dinero, desapareció una de las funciones básicas de las entidades financieras: ser el vehículo de transmisión de la política monetaria a la economía.
Efectivamente, durante años (incluso a principios de siglo, cuando la zona Euro crecía al 2%) la masa monetaria M3, creció a tasas del 8%, 9% y 10%. Y es que las entidades estaban creando dinero, mucho dinero. Desde mediados de 2000, la M3 ha crecido a un ritmo anual del 8,4%, mientras que el PIB apenas ha crecido un 3,8 anual, inflación incluida.
Sin ir más lejos, en octubre de 2000, la M3 en circulación en la zona euro era de 4,85 billones de euros y el PIB a precios corrientes de los 12 meses previos ascendía a 6,7 billones de euros. En septiembre de 2008, la M3 en circulación era de 9,2 billones de euros y el PIB a precios corrientes de los 12 meses previos era de 9,1 billones de euros.
Dejo al inteligente lector el cálculo de las tasas de crecimiento de ambos parámetros y el dinero que ha de “desaparecer” si fuera necesario volver a la proporción de 2000.
Aunque a mí me salen más de 2,5 billones de euros

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