Economistas en la clase política
Mucho se habla del superávit del Estado y poco de que dicho superávit se ha creado mediante el incremento de la presión fiscal.Aun así, esto podría justificarse si quienes gestionan las cuentas públicas lo hicieran mejor que los ciudadanos. Algo así como “Deme su dinero que yo lo guardaré, lo gastaré o lo gestionaré mejor que usted”.
¿Es así? Veamos un buen ejemplo.
Antoni Castells es el Conseller de Economía de la Generalitat de Catalunya y es justo decir que Castells goza de una buena reputación en el gremio e incluso ya gozaba de ella antes de ser designado para el cargo, cosa importante ya que, cuando se dispone de partidas de gasto es más fácil labrarse una buena imagen.
Pues bien, Castells ha presentado hoy la liquidación de la recaudación de ingresos de la Generalitat en 2007.
En ella destaca que los ingresos han sido un 5,6% menos de lo presupuestado, unos 1.070 millones de euros. Algo que Castells ha achacado a la mala marcha del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.
En efecto, la Generalitat había presupuestado que estos impuestos recaudaran 4.445 millones de euros y tan sólo han recaudado 3.199 millones, quedándose “cortos” en 1.246 millones de euros, nada menos que en un 28% respecto a lo previsto.
Castells ha cifrado en 1.141 millones de euros los menores ingresos por el parón inmobiliario. Y es cierto que, cuando se hicieron los presupuestos a finales de 2006 era difícil de prever la dimensión de lo que se venía encima.
De hecho, Castells ha indicado también que “en Cataluña se ha anticipado seis meses la desaceleración del sector de la construcción' y que 'a mitad de año, viendo la marcha del sector, tomamos medidas para cortar los gastos y gracias a estas medidas no todo el importe de estos 1.141 millones de euros impactará en un aumento del déficit'.
Afirmación respaldada por el secretario general del departamento, Martí Carnicer, quien ha explicado que el efecto del impuesto refleja 'la caída de venta de vivienda de segunda mano en Cataluña, que en el tercer trimestre del 2007 fue de un 41%'.
Es más, Carnicer ha dicho que los volúmenes de lo recaudado de este impuesto se iban manteniendo hasta mayo, pero a partir de septiembre del 2007 'se produce el parón. Y de momento nos mantenemos en la parte baja del ciclo'.
Lástima para las cuentas púbicas de los catalanes.
Lo que ya no es tan presentable es que, con esa información que ya estaba en su poder, La Generalitat presentara para 2008 un Presupuesto que sólo contempla una caída del 13,8% de recaudación de estos impuestos. Un 13,8%... respecto a la previsión de 2007.
Es decir, disponiendo de información acerca de cómo iba el mercado inmobiliario, Castells presentó a aprobación en noviembre de 2007 un Presupuesto para 2008 que incluye recaudar por estos impuestos nada menos que 3.830 millones de euros... ¡un 20% más que lo recaudado en 2007! ¡Sabiendo lo que estaba ocurriendo desde septiembre!
Es difícil encontrar palabras que reflejen el engaño y el fraude al Parlament y a la ciudadanía catalanas.
Lo que no es tan difícil es prever que estas cifras harán que la Generalitat redoble sus esfuerzos por “cerrar” el enorme agujero que se le está abriendo.
¿Tal vez a costa de los Presupuestos del Estado, de la financiación al resto de CCAA y del gasto para el resto de España?
