Dossieres y medios investigando a ciudadanos
Alborotado está el patio con la declaración de Conthe.Arenillas habría recibido unos papeles de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, habría convocado a Cothe, quien le habría respondido algo así como que “esos papeles no existen hasta que estén registrados en la CNMV”, ante lo cual un periodista con esos mismos papeles se presenta en 5 minutos y, al día siguiente, los entrega en mano a Conthe.
La primera pregunta es obvia: ¿Quién hizo esos papeles?
Desde luego, resultaría muy feo y un peldaño más en el bananerismo de España que un Gobierno hiciera dossieres sobre ciudadanos y los entregara a periodistas en lugar de a la Justicia.
Ayer Solbes aseguró, ratificado luego por el Secretario de Estado de Comunicación, que ningún organismo gubernamental haya elaborado un informe sobre FG Valores. Vale, aceptemos pulpo como animal de compañía.
Entonces, sólo cabe volver la lupa hacia la Cadena Ser que, de hecho, aseguró que el informe es fruto de una investigación periodística. Contradiciendo, por cierto, el editorial de El País, que ayer mismo aseguraba que la autora del dossier era la Oficina Económica del Presidente del Gobierno.
Dice la Cadena Ser que antes de difundir la información, el periodista “se puso en contacto con todas las partes afectadas. Entre otros, Manuel Conthe y el vicepresidente de la CNVM, Carlos Arenillas, para contrastar la información” y que pusieron la documentación a disposición del regulador "A fin de corroborar la veracidad de esa información y la autenticidad de estos documentos"
Pero resulta de chiste que un periodista, si actúa como tal, se dirija a la Oficina Económica del Gobierno para entregarle los papeles. ¿Cómo iba la CNMV a contrastar la información? ¿Cómo iba a corroborar esa veracidad?
Parecería más lógico a tal efecto dirigirse a Merrill Lynch o al propio Francisco González ¿no? Y, en todo caso, la CNMV es un órgano regulador. En caso de alguna irregularidad... ¿no debería haberlo puesto en manos de la Justicia?
No. Si todo el mundo dice la verdad (que ya es suponer), más bien parece que la Cadena Ser, en franca descoordinación con El País (Don Jesús, hay que vigilar más de cerca lo que hace su Consejero Delegado) se ha dedicado a cosas muy feas: realizar un seguimiento “ad hominem” y nada menos que entregarlo a Moncloa.
Recabar dossieres de ciudadanos españoles, menoscabar su imagen y poner sus recursos, no ya al servicio de oscuras operaciones político-empresariales, sino encabezándolas, no parece estar en línea con el sacrosanto derecho a la información y al ejercicio del periodismo.
Pero tampoco nos perdamos. Esto puede ser sólo la punta de un iceberg que, como tal, apenas muestra una pequeña parte de la realidad.
Doble contra sencillo que, salvo acuerdo entre ZP y Solbes, en las próximas semanas continuará subiendo la presión sobre el “clan de Intermoney”. Mientras Sebastián ni siquiera esté disponible para sustituir al viejo zorro. Pero eso ya es harina para otro comentario.

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